Na beira do Lete

... alampan os recordos todos, como brasas atizadas polo vento da morte.

8 de setembro de 2007

Agua del Lete

Desde hace tiempo, tenía pendiente escribir algo sobre el título que lleva este blog y, por extensión, sobre la idea que yo mismo tengo de este espacio, sobre su origen y su finalidad. Ahora que va a cumplir un año, me parece que podría aprovechar para decir algo, y para recordar de paso cómo fue el principio.

El Lete, o Leteo, es un río de la mitología griega, uno de los cinco que atraviesan el Hades. Beber de sus aguas provoca el olvido. Precisamente 'lethe' significa 'olvido' u 'oculto' en griego, mientras que la 'verdad' es la 'aletheia' (literalmente 'no-olvidadizo'). Algunas versiones cuentan que el Lete era el río del que bebían las almas antes de reencarnarse, para olvidar así su vida pasada.

'En la orilla del Lete', por tanto, se refiere a la proximidad del olvido, donde inevitablemente se mezclan las connotaciones de caducidad y muerte. Abierto queda si es una estancia forzosa, no deseada, o si se trata de un impulso primario indefinible, una pulsión casi pasional hacia la muerte, hacia la autodestrucción.

Este título es consecuencia de una decisión apresurada. Por eso me he sentido un poco incómodo con él en algunas ocasiones. Lo elegí para presidir una serie de entradas de perfil literario (principalmente extractos de otros autores) escritas en un fotolog. Trataba
de hacer un refugio ocasional de la conciencia, con un tono casi privado, y de hecho pasó tiempo hasta que publicité el enlace.

No tardé mucho en aburrirme de Fotolog, dada su escasa calidad formal y su orientación coloquial, enfocado primariamente a las relaciones sociales (cosa que me parece respetable, pero que no se ajusta al perfil de este blog). Blogger, como solución flexible y elegante, con infinidad de posibilidades, me pareció apropiado par
a continuar escribiendo. Y seguí haciéndolo, aunque con altibajos, bajo el mismo título.

Pero, ¿escribir lo qué? Bueno, no lo sé muy bien. Escribir lo que surja sobre la marcha, independientemente del perfil de los visitantes, siempre con un marcado tono subjetivo y, en intención, poético. De entre los tipos de blogs que normalmente se tipifican, éste es, con sus matices, un blog personal. Ya no porque su protagonista sea yo mismo, al menos en términos literarios, sino porque su propia escritura es un fin en sí mismo. Es decir, cualquier palabra dicha ha cumplido para mí plenamente su función, al margen de que no haya sido leída por nadie.

Lo que es este blog tiene que ver con lo que es el Lete: un lugar oculto, como los cavernarios salones de la pintura del paleolítico, como los esotéricos signos de los grafiteros, antes marcas territoriales, sacros emblemas protectores, que herramientas de comunicación. En la orilla del Lete, la palabra se basta en sí misma, porque se dice a escondidas, se susurra. Es un vestigio, un fósil en una tierra de nadie, en un limbo cementerial. Es ese pensamiento fugaz, esa visión total que se tiene antes de morir, y que persiste mezclada con el polvo de la ribera. Una recapitulación vital que sirve para seguir viviendo, para reencarnarse. El Lete es agua de muerte y de vida.

*Imagen: botella de agua de Lete. No es una broma. Hace unas semanas estuve en Italia, donde embotellan un agua mineral con este sello.

4 comentarios:

Noe dixo...

Feliz cumpreanos, habitante do oculto.

Agurdión dixo...

Gracias Noe... inda estaba poñendo a botella no sitio... o comentario máis rápido da historia!

Anónimo dixo...

Saludos.

Verás, tengo una duda aquí. Mi apellido es Letechipía, la familia es de Euskadi y alguna vez alguien dijo que el apellido tenía que ver con el río Leteo del Hades, aunque lete en realidad significa "profundo" en euskera. Por lo tanto estoy dudando y considerando que no sea del País Vasco el apellido Letechipía. No sé si puedas ayudarme con algún dato.

Te lo agradecería mucho.

Agurdión dixo...

Estimado sr./sra. Letechipía:
La verdad es que no puedo ayudarte, porque lo que me preguntas no es nada fácil de contestar. Supongo que un filólogo sabría mucho mejor por dónde empezar. He mirado un diccionario de griego por si acaso apareciese una entrada similar a tu apellido, y no la he encontrado. De todas formas, me parece rarísimo que el origen sea griego, incluso vasco. En España este apellido no se computa, tampoco en Euskadi. A mí me parece que este apellido es del entorno mexicano, por lo que tal vez hubiera que buscarle un origen en las lenguas locales. Yo creo que la coincidencia gráfica con el río Lete es una casualidad, pero te animo a que sigas buscando hasta encontrar una respuesta mejor. Un saludo.

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